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Lucero Bonilla Sureste Magazine/ Especiales
Aunque el candidato por la Alcaldía de la Ciudad de Montero, en Bolivia, Juan de Dios Castro quiere deslindarse de la red internacional de prostitución, que él encabezaba, los testimonios de las víctimas de este hombre están saliendo a la luz y están contando todo.
Una de las víctimas que pidió el anonimato, relató que Juan de Dios Castro utilizaba a otras chicas para que engancharan a jóvenes vulnerables para trabajar en el Karaoke Celos en Bolivia, con la promesa de recibir casa, comida y buena paga, pero la realidad le estalló en la cara cuando le pidieron satisfacer los deseos sexuales de los clientes.
La víctima relata que tiene miedo que este sujeto gane las elecciones, porque al contar con poder político podría buscarla a ella o a sus hijos por atreverse a denunciar todas “las porquerías”, que tuvo que vivir para llevar el sustento a sus hijos que en ese entonces eran menores de edad.
El cínico de Juan de Dios Castro ha aceptado que los clientes pagaban bien por las niñas menores de edad, ese candidato que hoy recorre las calles de Montero es el mismo que secuestraba a las mujeres para prostituirlas, porque como empresario no le importaba prostituir mujeres a cambio de dinero.

