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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que respetará los resultados de las elecciones intermedias del próximo 3 de noviembre, en las que los republicanos podrían perder el control del Congreso, siempre que considere que los comicios fueron “limpios”.
Antes de viajar a Texas para participar en dos mítines de campaña, el mandatario fue cuestionado sobre si aceptaría el resultado electoral sin importar qué partido obtenga la victoria.
“Lo haré, si son unas elecciones limpias”, respondió.
Trump también afirmó que encontraría la manera de trabajar con los demócratas si estos consiguen arrebatar a los republicanos el control de la Cámara de Representantes, un escenario que anticipan diversas encuestas.
Sin embargo, el presidente ha expresado reiteradamente dudas sobre la seguridad del sistema electoral estadounidense, pese a que expertos y autoridades electorales han defendido su fiabilidad.
## Desconfianza ante una posible derrota republicana
La declaración de Trump ocurre en medio de la contienda por mantener las mayorías republicanas en el Congreso. Los demócratas buscan recuperar el control de la Cámara de Representantes y disputar la mayoría del Senado.
De acuerdo con una encuesta publicada la semana pasada por *The Washington Post*, ABC News e Ipsos, 70% de los estadounidenses no confía en que Trump acepte los resultados si los republicanos pierden las elecciones.
El mandatario tampoco ha reconocido su derrota en las elecciones presidenciales de 2020, cuando perdió frente al demócrata Joe Biden, y continúa sosteniendo, sin pruebas, que hubo fraude electoral.
Además, este lunes anunció una recompensa de un millón de dólares para quienes denuncien presuntos casos de fraude en elecciones legislativas próximas o pasadas, siempre que la información contribuya a procesar o condenar a los supuestos responsables.
## Los demócratas buscan recuperar terreno
Las encuestas favorecen a los demócratas en la disputa por la Cámara de Representantes, mientras que la contienda por el Senado también podría representar un desafío para los republicanos.
El escenario electoral se desarrolla en medio del descontento por el costo de vida, la inflación y el conflicto con Irán, factores que forman parte del contexto político rumbo a los comicios.
La elección del 3 de noviembre será clave para determinar el equilibrio de fuerzas en el Congreso durante la segunda mitad del mandato de Trump y la capacidad de su gobierno para impulsar su agenda legislativa.
